La obra del Santiago Bernabéu va por buen camino, con cimientos sólidos. De lo contrario el estadio se habría venido abajo tras la noche más loca en la historia del Madrid. Sí, la más loca. En los ochenta nació la leyenda del miedo escénico, pero aquello era la Copa de la UEFA. Pero entrar en la final de la Champions con dos goles en el 92 y en el 93'? Esta generación de futbolistas entra directa en la historia del club tras una gesta que no estaba casi ni al alcance del Real Madrid.
 
Recuerden los nombres de Benzema, Rodrygo, Valverde, Camavinga, Nacho, Asensio, Courtois, Carvajal, Militao, Mendy y Asensio, que son los once futbolistas que lograron lo imposible. Ya no estaban en el campo ni Casemiro, ni Kroos, ni Modric, que hicieron un gran partido y que no merecían abandonar el partido con la eliminación a cuestas. Pero así es el Madrid, agónico.
 
Es tan grande la gesta que es injusto señalar a un jugador por encima de otro. Pero Rodrygo, autor de los dos goles en el descuento, nunca olvidará esta noche. Tampoco Benzema, que lanzo de manera genial su penalti. SY Camavinga Su entrada volvió a ser clave. De Fede dicen que sigue corriendo.
 
El Madrid, con toda su historia a cuestas, castigó la racanería de Guardiola. Sí, racanería. Durante 90 minutos jugaron a perder tiempo, en una táctica perfectamente entrenada. Lo acabó pagando.
 
RODRYGO, QUÉ APARICIÓN
 
El brasileño entra directo en la historia del Madrid como el jugador que desató una de las mayores locuras que se recuerdan en el Santiago Bernabéu. Rodrygo puso con sus dos goles a 60.000 personas de pie durante los últimos minutos del partido y toda la prórroga. Como si fuera un estadio turco, el desenlace del Madrid-City se vivió de pie.
 
IMPRESIONANTE AFICIÓN
 
Poco se habla de la afición del Real Madrid y cuando se hace es para atizarla, para calificarla de fría y demasiado exigente. Esta temporada, sin embargo, se han encargado de echar por tierra todos los relatos. En sintonía siempre con el equipo, el madridismo ha creado momentos mágicos e irrepetibles que los futbolistas tardarán mucho tiempo en olvidar. Tras la celebración en Cibeles, en esta jornada de Champions los alrededores del Bernabéu se ti?eron de blanco para intentar llevar en volandas al equipo a final. Al estadio solo entraban 60.000 y en la llegada del autobús hubo casi 150.000 según la policía. Una liturgia única en el mundo, como la magia del Bernabéu.
 
Lo que sucedió en la grada ya forma parte de la leyenda del club. Jamás sonó así el Bernabéu.
 
QUÉ PENALTI, KARIM
 
Benzema tomó la responsabilidad desde los once metros. ?Quién si no! Se tardó en lanzar la pena máxima y la guerar psicológica con Ederson fue tremenda. Los dos cara a cara, en un duelo de máxima tensión. En la ida, de panenka. En la vuelta, suavecito, a su derecha, por su zona menos segura. Que le den ya el Balón de Oro.
 
SI LO DE PEP LO HACE BORDALÁS...
 
El City pierde mucho tiempo. Lo hizo contra el Atlético de Madrid y lo volvió a hacer en el Santiago Bernabéu. Los futbolistas liderados por Pep Guardiola sacaron de quicio al Bernabéu ya los jugadores del Madrid con sus reiteradas pérdidas de tiempo. Que sí, que es lícito, pero a unos se les se?ala continuamente por eso y a otros... Lo del City estaba perfectamente entrenado. Eso sí, al final lo acabaron pagando.
 
COURTOIS, OTRA VEZ IMPRESIONANTE
 
El Madrid tiene al mejor portero del mundo. La gente recordará los goles de Rodrygo, pero cuando el Madrid perdía 0-1, fue Courtois el que mantuvo de pie a su equipo con dos paradones. Sin él, la locura nunca habría llegado.
 
DON LUKA MODRIC Y NADA MÁS
 
Qué suerte tiene el Madrid de tener a Luka Modric, sin duda uno de los mejores futbolistas de la historia del club blanco, jugador que ha marcado a toda una generación de madridistas por su calidad, su forma de ser y su entrega. Fue emocionante ver cómo le ganaba una carrera a Kevin De Bruyne en la primera parte y encendía al Bernabéu. Jugador que se debe retirar en el equipo blanco cuando él quiera. Puro Real Madrid.
 
www.marca.com Juan Ignacio García-Ochoa PHOTO: Reuters, Oli Scarff/AFP